¿Te ha quedado pendiente la selectividad y quieres entrar en la universidad este mismo curso? La PAU extraordinaria de septiembre es tu segunda oportunidad real: en Cataluña se celebra a principios de septiembre y aún estás a tiempo de prepararla bien. Con un plan de estudio de 3 semanas puedes llegar al examen con opciones reales de aprobar.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Toggle- ¿Qué es la PAU extraordinaria de septiembre y cuándo se celebra?
- ¿Merece la pena presentarse en septiembre?
- Plan de estudio de 3 semanas para la PAU extraordinaria de septiembre
- Qué llevar y qué evitar el día del examen
- ¿Y después de aprobar? Así sigue el camino
- Resolvemos tus dudas sobre la convocatoria extraordinaria
- Da el paso hacia tu futuro universitario
A continuación te contamos cómo funciona la convocatoria y te dejamos un plan semana a semana para que aproveches cada día de agosto.
¿Qué es la PAU extraordinaria de septiembre y cuándo se celebra?
La convocatoria extraordinaria es la segunda oportunidad anual para superar la prueba de acceso a la universidad. Está pensada para quienes suspendieron la fase de acceso en junio, para quienes no pudieron presentarse y también para quienes quieren subir nota en la fase específica. En Cataluña, a diferencia del resto de comunidades, se celebra en septiembre y no en julio, así que dispones de todo el verano para prepararla.
En la convocatoria de 2026, los exámenes tienen lugar el 2, 3 y 4 de septiembre, y unos días antes puedes consultar tu tribunal y el lugar del examen en el Portal de Acceso a la Universidad. Los resultados se publican a mediados de septiembre, justo a tiempo para la segunda fase de preinscripción universitaria.
| Trámite | Fecha orientativa (Cataluña) |
|---|---|
| Consulta de tribunal y lugar de examen | Última semana de agosto |
| Exámenes de la convocatoria extraordinaria | Primeros días de septiembre (en 2026: días 2, 3 y 4) |
| Publicación de resultados | Mediados de septiembre |
| Preinscripción universitaria de septiembre | Mediados de septiembre |
Un matiz importante: los exámenes de septiembre no son más fáciles ni más difíciles que los de junio. Las pruebas se elaboran con los mismos criterios y la serie de cada convocatoria se escoge por sorteo, así que la clave no está en la suerte, sino en cómo llegas preparado.
¿Merece la pena presentarse en septiembre?
Rotundamente sí, aunque conviene ser realista. La principal desventaja es que las universidades ya han asignado la mayoría de plazas en la convocatoria de junio, de manera que en septiembre la oferta se limita a las vacantes disponibles. Aun así, cada año quedan plazas en muchos grados, especialmente en centros con procesos de admisión propios.
Frente a esa limitación, presentarte en septiembre tiene ventajas claras que puedes jugar a tu favor:
- Más tiempo de preparación. Dispones de todo el verano para consolidar lo que en junio no llegaste a dominar.
- Decisión más madura. Los meses de verano te permiten reflexionar con calma sobre qué grado encaja de verdad contigo.
- Empiezas el curso con el ritmo cogido. Estudiar en agosto te hace aterrizar en la universidad con el hábito de estudio activo.
- No pierdes un año. Si apruebas, puedes matricularte este mismo curso y no esperar hasta la siguiente convocatoria ordinaria.
Plan de estudio de 3 semanas para la PAU extraordinaria de septiembre
Tres semanas son suficientes si trabajas con método. Este plan está pensado para dedicar entre 4 y 6 horas diarias, con un día de descanso semanal. Adáptalo a las materias que tengas pendientes: no es lo mismo repetir toda la fase de acceso que presentarte solo a dos asignaturas de la específica.
Semana 1: diagnóstico y base
Empieza haciendo un examen real de cada materia en condiciones de prueba (90 minutos, sin apuntes). Así detectarás tus lagunas reales y evitarás perder horas repasando lo que ya dominas. Después, reparte las asignaturas por franjas: las más exigentes por la mañana, cuando tu concentración está al máximo. Cierra cada día reescribiendo de memoria lo estudiado; funciona mucho mejor que releer apuntes.
Semana 2: práctica intensiva con exámenes de años anteriores
Esta semana el protagonista es el examen. Haz al menos un modelo de PAU de años anteriores por materia y día, siempre con cronómetro. Corrige con los criterios oficiales de evaluación, que están publicados, y anota los errores en una libreta de fallos: ese documento será oro en la semana final. Además, entrena la estructura de las respuestas largas, porque en las PAU se puntúa tanto lo que sabes como cómo lo presentas.
Semana 3: simulacros y repaso selectivo
La última semana reproduce el horario real de la prueba: exámenes a las 9.00, a las 12.00 y a las 15.00, con sus descansos. De esta manera acostumbras a tu cuerpo y a tu mente al ritmo de las jornadas reales. Los dos últimos días, olvida el temario nuevo: repasa solo tu libreta de fallos, los esquemas propios y las fórmulas o fechas clave. Y la víspera, descansa; llegar fresco vale más que una noche de estudio de última hora.
| Semana | Objetivo | Acción clave |
|---|---|---|
| 1 | Diagnóstico y base | Examen de nivel por materia y calendario de estudio realista |
| 2 | Práctica intensiva | Un examen de años anteriores al día con corrección oficial |
| 3 | Simulacro y repaso | Simulacros con horario real y repaso de la libreta de fallos |
Si quieres reforzar la parte de técnicas y hábitos, en este artículo te contamos cómo prepararse la selectividad con éxito, con métodos de estudio que también aplican a la convocatoria extraordinaria.
Qué llevar y qué evitar el día del examen
Parece un detalle menor, pero cada año se anulan exámenes por despistes evitables. Lleva siempre tu DNI, NIE o pasaporte y el resguardo de matrícula, y déjalos visibles sobre la mesa. Los móviles y relojes inteligentes deben estar apagados y guardados en la mochila: su simple uso supone la anulación inmediata del examen.
Escribe con bolígrafo de tinta permanente (nunca lápiz, ni tinta roja o verde, ni correctores) y recuerda que los exámenes son anónimos, así que cualquier marca personal los invalida. Si usas calculadora en las materias autorizadas, comprueba que no almacena datos y que no tiene nada escrito, ni siquiera en la funda. Por último, si llevas botella de agua, que sea transparente y sin etiqueta.
¿Y después de aprobar? Así sigue el camino
Superar la prueba es solo la primera parte. Con la nota en la mano, te tocará moverte rápido: la preinscripción de septiembre se abre a mediados de mes y las plazas vacantes vuelan. Tu nota de admisión se calcula igual que en junio: el 60% corresponde a la media de bachillerato y el 40% a la fase general, a lo que puedes sumar hasta 4 puntos con las materias de la fase específica según las ponderaciones de cada grado.
Conviene que tengas una lista de opciones ordenada por preferencia antes de conocer la nota, incluyendo alternativas en centros con admisión propia, donde los plazos suelen ser más flexibles. Y piensa a largo plazo: el grado es la primera etapa de un itinerario que después puede continuar con un posgrado; si te interesa ver el panorama completo, échale un vistazo a nuestra guía sobre los tipos de máster en España para entender cómo se estructura la formación universitaria.
Resolvemos tus dudas sobre la convocatoria extraordinaria
¿Puedo presentarme en septiembre para subir nota aunque aprobara en junio?
Sí. Puedes presentarte a la fase específica para mejorar tu nota de admisión, y siempre se te guarda la calificación más alta. Es una estrategia habitual cuando la nota de corte del grado que quieres queda por encima de tu resultado de junio. Eso sí, valora si las semanas de estudio extra compensan frente a otras alternativas, como entrar en un grado afín y pedir un cambio posterior.
¿La PAU de septiembre es más difícil que la de junio?
No. Las dos convocatorias se elaboran con los mismos criterios, evalúan las mismas materias y tienen la misma duración por examen. La serie de preguntas de cada convocatoria se elige por sorteo, así que el nivel de exigencia es equivalente. La diferencia real no está en el examen, sino en la menor disponibilidad de plazas universitarias, porque la mayoría se asignan tras la convocatoria ordinaria.
¿Qué pasa si apruebo en septiembre pero no hay plaza en el grado que quiero?
Tienes varias salidas: optar a las vacantes de grados afines en la preinscripción de septiembre, matricularte en un centro con proceso de admisión propio o empezar un grado relacionado y solicitar después un traslado de expediente. Tu nota de la PAU no caduca para futuras preinscripciones, de modo que ningún esfuerzo se pierde.
Da el paso hacia tu futuro universitario
Si estás preparando la convocatoria de septiembre, que la incertidumbre no te frene: miles de estudiantes entran cada año en la universidad por esta vía. En Euncet Business School contamos con proceso de admisión propio, grupos reducidos y un programa de becas y ayudas al estudio, así que si quieres estudiar un grado en el ámbito de la empresa, el marketing o el deporte, escríbenos y te acompañamos en todo el proceso de acceso, desde la prueba hasta la matrícula.